
Lleva un corte a la medida de su cara. Los volúmenes de la melena están perfectamente equilibrados con el ancho de su mandíbula, zona donde empiezan a formarse los rizos.
Cuando lo lleva liso, siempre es con las puntas hacia la parte interior, enmarcando perfectamente los ángulos del rostro. El color es toda una lección de naturalidad, donde las mechas en tono caramelo se adaptan con los gestos del desfilado de su melena. Las puntas van en color rubio para crear un efecto de rayos de sol.
